El gorila encantador que me interesó por el marketing viral

Publicado por Fernando Sánchez Garín el 31-ago-2016 6:00:00

el-gorila-encantador-que-me-intereso-por-el-marketing-viral.jpg

Y en los inicios de la era del marketing viral

Era 2007 y recuerdo que en la agencia donde trabajaba se comenzó a escuchar repetidamente la canción 'In the air tonight' de Phil Collins. Ese ritmo suave con voz cadenciosa que fuera un éxito a principios de los 80 y que anticipaba una de las entradas de batería más delirantes que he escuchado en mi vida, estaba de regreso.

Al pasar frente al monitor de uno de los compañeros que la escuchaban, me encontré con el close up de un gorila que mantenía sus ojos cerrados mientras respiraba profundamente con un fondo morado a su espalda. Me atrapó.

El realismo de aquel gorila era espectacular. La melodía continuaba sonando mientras la toma abría, al igual que los ojos de nuestro protagonista, que se encontraba sentado frente a una batería que comenzaba a tocar prodigiosamente con gran ritmo y entrega.

Después de 85 segundos, la pantalla se llenaba de un color morado que dejaba ver una barra de chocolate CadburyDairy Milk– durante cinco segundos. 90 segundos fueron suficientes para posicionar la marca en mi mente, motivarme a compartir el comercial y seducirme inmediatamente para probar el producto. Surgía para mí el marketing viral.

Este fue el comercial que logró levantar las ventas de Cadbury en un 9% después de un gran tropiezo que lo había llevado a perder aproximadamente 60 millones de dólares por un caso de salmonela en sus barras de chocolate y a mí a poner especial atención en la estrategia y creatividad digital.

Pero, ¿cómo un gorila tocando la batería consiguió hacer eso si no había gente disfrutando el consumo del producto? La respuesta a casi nueve años del lanzamiento de aquel glorioso comercial de Juan Cabral, pareciera muy sencilla.

En palabras de Lee Rolston, director de Marketing para bebidas y chocolates en barra de Cadbury, cuando se pensó revitalizar la marca de la mano de la agencia Fallon en Londres, se tenía una sola premisa: "obtener el amor de regreso". La respuesta de la agencia fue que la comunicación debería sentirse tan bien como al consumir el producto. Más que ser percibidos como "productores de chocolate", la idea tenía que reposicionar a Cadbury como "productores de felicidad". Sí, como Coca-Cola lo haría también con su concepto "El lado Coca-Cola de la vida" que enmarcaría el comercial de "La fábrica de la felicidad".

Esta estrategia abría los brazos para recibir cualquier idea en cualquier medio, siempre y cuando fuera tan agradable como saborear una barra de chocolate.

Al gorila le siguieron carritos maleteros compitiendo en un aeropuerto con música de Queen de fondo, perros sacando la cabeza por la ventanilla de un auto deportivo y niños moviendo sus cejas al ritmo de la música. Divertidas ejecuciones que prometían devolver un poco de amor y disfrute al consumidor como forma de agradecimiento por elegir los productos.

En otras palabras, las marcas invierten en marketing digital y publicidad porque buscan cambiar el comportamiento del consumidor, pero muchas veces encuentran que, reinventando su mismo comportamiento, pueden lograr mejores resultados.

marketing-digital-agencia-benchmarks

Temas: marketing digital, Videomarketing, estrategias digitales, estrategia de marketing, Estrategias de Marketing

Publicado por Fernando Sánchez Garín

Algunas veces publicista, otras prostituta pero siempre en la misma esquina.